|
martes, 01 de marzo de 2011 |
|

Antes del siglo veinte, la mayor publicidad de un viaje de placer eran los relatos de viajeros, orales o escritos; historias capaces de dotar de misterio a los lugares más convencionales, o de volver cercanos los rincones más escondidos del planeta. En la era audiovisual, la posta de la seducción en materia de invitaciones a viajar la lleva la pantalla, desde los televisivos e informativos programas de viajes (incluyendo macroofertas como la de Discovery o National Geografic) hasta la platea metafórica del cine, que nos ha dado la ilusión de que la realidad cabe en ella, a la vez que ha alterado nuestra percepción e interpretación de la misma. (A propósito, es muy recomendable consultar los libros Paisajes de cine y Ciudades de cine –ambos escritos a dúo por Claudia Hellmann y Claudine Weber-Hof–, cuya lectura alimenta el deseo de ver cine y/o viajar).
Formato revista interactivo: |
|
Regístrese aquí como usuario para leer más...
|
|
|
jueves, 13 de enero de 2011 |
INYECCIÓN DE VITALIDAD

Las películas ‘de género’ suelen considerarse como tales en oposición a aquellas más libres, serias y ‘de autor’, pero sobre todo cuando reproducen determinados parámetros reconocibles, similares a los de centenares de otras películas. El público consumidor busca esas pautas y las exige, y por lo tanto puede decirse que un género se define en tanto existe una audiencia que lo reconoce. Para orientarse mejor, una película pertenece a un género específico cuando puede encasillarse con facilidad en alguna góndola de videoclub. Formato revista interactivo: |
|
Regístrese aquí como usuario para leer más...
|
|
|
lunes, 01 de noviembre de 2010 |
TRAYECTORIA DEL CINEASTA AUSTRALIANO PETER WEIR

Un filme de los setenta, en el que unas chicas desaparecen sin dejar rastros. Otro de los ochenta, sobre dos amigos que se enlistan para combatir en la Gran Guerra. Una comedia de los noventa, en que Depardieu se casa con Andie MacDowell para conseguir la residencia en Estados Unidos. O la más reciente superproducción épica sobre un barco inglés que recorre medio mundo. Todas tienen una cosa en común: el sello de su director, Peter Weir. Formato revista interactivo: |
|
Regístrese aquí como usuario para leer más...
|
|
|
martes, 31 de agosto de 2010 |
Esa extraña nostalgia
Formato revista interactivo: |
|
Leer más...
|
|
|
miércoles, 30 de junio de 2010 |
|
Descubierto por estas latitudes hace unos años gracias a su monumental Con ánimo de amar, el director chino Wong Kar-wai ha sabido atraer la curiosidad y las miradas de muchos cinéfilos occidentales. Más adelante continuó confirmando su talento y su personalísimo estilo con películas que siguieron manteniendo un excelente nivel, y hoy es considerado por muchos como uno de los mejores cineastas en actividad. Quienes exploren su obra se darán cuenta de que, lejos de ser un talento reciente, su maestría viene de tiempo atrás y que también supo crear grandes películas antes de ser reconocido internacionalmente.
Vea el artículo en formato revista interactivo: |
|
Regístrese aquí como usuario para leer más...
|
|
|
viernes, 30 de abril de 2010 |
ENTREVISTA CON PABLO STOLL  Escena de Hiroshima. En el marco del XIII Festival Internacional de Cine de Punta del Este, y ante la mirada de amigos, colegas y público en general, se realizó el preestreno en Uruguay de Hiroshima, el primer film en solitario de Pablo Stoll, dspués de la muerte de Juan Pablo Rebella. La ocasión fue propicia para conversar con el director sobre las películas, las formas alternativas de producción y distribución y el estado actual del cine.
|
|
Regístrese aquí como usuario para leer más...
|
|
|
domingo, 28 de febrero de 2010 |
Cuando el cine se asoma al teatro
 Debbie Reynolds y Gene Kelly en Cantando en la lluvia. Teatro y cine, dos disciplinas diferentes y, a pesar de todo, muy cercanas, tanto como para que la primera se haya reflejado en la pantalla innumerables veces buscando mostrar lo que sucede fuera del escenario cada vez que los artistas se empeñan en dar a conocer un nuevo trabajo o, en ocasiones, en el espacio referido contemplado por la cámara con una visión que la platea no es capaz de alcanzar.
El principio de la estrecha relación mantenida entre el cine y el teatro se remonta quizás al año 1927. La misma obedece a razones más prácticas que artísticas. El nacimiento de las películas sonoras exigía que los actores supiesen hablar con corrección, un requisito con el cual buena parte del los ídolos del cine mudo hollywoodense no cumplían, ya sea por carencias culturales –la comedia musical Cantando en la lluvia (Singin’ in the Rain, 1952), de Gene Kelly y Stanley Donen, ilustra el punto con disfrutable ironía– cuando no por el marcado acento extranjero que mantenían las estrella de origen europeo. De ahí que los estudios decidieran recurrir a actores provenientes del teatro, es decir, a gente capaz de modular y proyectar sus líneas de modo que los primitivos micrófonos de entonces no se perdiesen una sola sílaba. |
|
Regístrese aquí como usuario para leer más...
|
|
|
jueves, 31 de diciembre de 2009 |
|
 1. Linda Lovelace, protagonista de Garganta profunda, de Gérard Damiano, 1972. 2.Sharon Stone en Bajos instintos, Paul Verhoeven, 1992. No deja de ser curioso que aquella primordial imagen del tren asustando a los espectadores cinematográficos haya devenido metáfora del acto sexual en más de un filme. La velocidad y el sexo siguen atrayendo y asustando. Para conjurar la primera el cine creó autos indestructibles y balas ralentizadas. Para lo segundo sigue sin encontrar la fórmula de un uso sin estigmas. Erótico o pornográfico, el cine de sexo no logra prescindir de los trenes ni alcanza velocidades suficientes para descubrir territorios nuevos. En algún sentido, aún está en pañales y virgen. No sólo porque quienes lo realizan son en su mayoría comerciantes o artesanos mediocres, sino porque la sociedad en su conjunto no está preparada para recorrer a fondo la geografía de la desnudez y el sexo. |
|
Regístrese aquí como usuario para leer más...
|
|
|
jueves, 31 de diciembre de 2009 |
|
 Dos momentos de Choses secrètes, de Jean-Claude Brisseau. El cine erótico actual brilla por su ausencia. En su lugar, la pornografía parece haber expandido sus dominios, dejando poco lugar a la sugerencia, a la seducción, a lo oculto o lo que sólo puede ser intuido o visto parcialmente. Pocos sospechan las verdaderas razones del cambio reciente. |
|
Regístrese aquí como usuario para leer más...
|
|
|
sábado, 31 de octubre de 2009 |
|
 Gonzalo Arijón. Mientras el cine hecho en Uruguay ha crecido a pasos agigantados a lo largo de la última década –en cantidad y calidad–, existe un importante grupo de realizadores nacionales que han hecho carrera en el exterior. Entre ellos no hay un tema en común, sus filmografías son tan azarosas y dispersas como los motivos y circunstancias de la vida que los llevaron a buscar otros horizontes. La dirección, ya sea de cine o de televisión, vista como proyecto de vida es lo que ha movido casi todas sus carreras. A Uruguay sólo ha llegado una parte de lo que han hecho. |
|
Regístrese aquí como usuario para leer más...
|
|
|